5 de junio de 2011

5 de Junio: de viaje por el norte de la isla

Hoy nos concedimos un pequeño lujo y nos despertamos tranquilamente a a las 10 de la mañana. Me vino bien porque trasnoché la noche anterior por el albergue.

Afrontábamos uno de esos días que en las grandes vueltas llamarían de enlace. Estábamos en el noroeste de la isla y teníamos que ir hacia el norte de la isla. En la planificación del viaje decidimos acortar esta distancia eligiendo hostel en Akureiry, así que fue un poco menos pesado. No habíamos encontrado grandes cosas que ver así que podíamos improvisar. y así hicimos poco después de bordear los primeros fiordos del día. Patri quería ver focas así que nos desviamos a la altura de Hvammsatangi, para hacer compra y preguntar en el centro de información por algún sitio en el que poder ver focas.

Íbamos con dos puntos en la cabeza. Recorriendo grandes campos verdes plagados del típico caballo islandés de patas cortas, llegamos hasta Illugastadir, donde también el GPS indicaba la posibilidad de ver focas. Pero un cartel nos prohibía el paso ya que estábamos en época de cría de aves y ciertamente, se las veía por medio de una playa, curiosamente, llena de banderines de colores que podrían indicar la localización de los nidos. Eso interpreté, pero no lo sé.

DSCF5529

La segunda opción estaba cerca de un paraje conocido como Svalbard. Dejamos el coche en un apartadero que había y recorrimos un caminito que iba hacia la costa. No me olía nada bien y no era por las algas que había estancadas en la zona intermareal. No creo que viéramos nada y hacía mucho aire frío. Pero a la que nos íbamos vimos a lo lejos unas rocas con focas, y mientras explicábamos dónde estaban apareció en nuestras propias narices una foca que andaba pescando. Sacamos unas fotos bastante interesantes mientras comía.

DSCF5538 

 DSCF5548DSCF5545  DSCF5551

De vuelta al coche recorrimos km hasta abandonar la costa y empezar a cruzar amplios valles. De hecho a esta zona la llaman Vatnsdalur (valle de agua). A uno de ellos accedimos y aprovechamos para comer parapetados entre los árboles de una pequeña finca. Qué aire y qué frío!

DSCF5566

Siguiendo con el camino, decidimos dejar de bordear la costa y seguir por la N1 que atraviesa una zona montañosa que llega hasta los 1.000 metros de altura y desde donde se pueden observar impresionantes cumbres de bordes aserrados y cañones fluviales como en el que paramos. Pero era el día idóneo para verlo todo desde el coche. Se notaba que estábamos en el norte, porque no dejaba de hacer frío, y encima con este aire.

DSCF5592 383, 2 imagenes, DSCF5588 - DSCF5589 - 4172x5054 - PCUL-Smartblend

La bajada hasta Akureiry es preciosa mientras aparece el fiordo Eyjafjordur, flanqueado por montañas nevadas. Akureiry es la capital del norte, pero la encontré demasiado tranquila. Es cierto que el albergue estaba un poco en las afueras, pero paseamos hasta el centro para tomarnos unas cervezas y no había mucho bullicio. Había tiendas, que ya es algo… Algo curioso y que me seguía llamando la atención: el poder calorífico del sol. Estuvimos dentro de un bar con cristalera, pegándonos el sol, y hacía un calor sofocante y alguno cogió hasta color, solo por estar detrás de un cristal, cuando afuera seguía haciendo frrrrio.

4 de junio de 2011

4 de Junio: los Fiordos del Oeste

Todo empezó con un hueso de aceituna en el bar Tomasa, pero aquella península con forma de mano abierta nos llamaba poderosamente la atención. Estaba muy alejada de lo que es el núcleo de Islandia, por supuesto nos teníamos que desviar de la N1, y sabíamos por experiencia que llevaría tiempo recorrerla. Pero no, no podíamos dejar a un lado la zona de los Fiordos del Oeste, cuanto estuviéramos en los del Este (dicen que menos espectaculares) no nos lo perdonaríamos.

P6040068

Para hacer menos cansina la ruta habíamos decidido tomar el ferry Baldur que comunica Stykkishólmur con un lugar muy difícil de pronunciar para mi (Brjánslaekur) pasando por la pequeña isla de Flatey (una de las tantas que hay). Las 5 personas con un coche todoterreno nos salió por 20.700 ISK (unos 120 €).

Nos presentamos allí poco antes de las 9 de la mañana y desayunamos en el barco, decisión de la que alguna se arrepentiría en pocos minutos. Enseguida zarpó el barco y no había ni acabado de desayunar. No me quería perder la salida del puerto así que me quedé con el queso y la tostada a medias. Había algo de neblina por lo que las vistas no merecían mucho la pena, y hacía bastante frío así que rápidamente volví para abajo. Entonces la gente ya se estaba preparando para subir, porque abajo se movía bastante el barco y daba mucha sensación de mareo.

DSCF5205DSCF5215 

Pasé el viaje subiendo para hacer fotos e intentar ver pájaros, y bajando para recuperar algo de calor y repasar el poster con las aves de Islandia que había bajo cubierta. En poco tiempo dejamos de ver tierra y empezamos a ver pájaros que volaban fugazmente ante nosotros. Ese vuelo no lo había olvidado de mis épocas del Migres: batir de alas ultrarrápido, cuerpo rechoncho, mucha proporción de cabeza y un pico de colores… Frailecillo a la vista!! Después veo pasar otro que me recuerda a un Alca, pero me extraña la mancha blanca en las alas y las patas rojas, bajo al poster-guía (cualquiera empezaba a sacar guías con el frío) y compruebo que es un Arao Aliblanco (nuevo!!). Seguimos viendo aves, y cuando se acerca a islotes en seguida empiezan a aparecer los abundantes Eider y Charrán Ártico. Al barco le sigue siempre la típica gaviota con cara de enfado, pero luego caigo en que es un Fulmar.

DSCF5206 Así llegamos a Flatey, un pequeño islote plano en la que abundan aves marinas mucho más que las personas, a pesar de estar habitada. El servicio de ferry te da la opción de bajarte aquí para observar aves y coger el ferry de por la tarde mientras depositan el coche en Brjanosequé. Nosotros nos quedamos, y sobre las 12 estamos en ese sitio. Desembarcamos, le saco el coche al primo y ahora es él el que toma el volante. Por delante unos cuantos kilómetros hasta el extremo más occidental de la isla, de hecho el punto más occidental de Europa (Azores a parte): la Península de Látrabjarg.

DSCF5269 Pero antes de llegar al gran fiordo del sur, hacemos una parada para contemplar el valle glaciar que desemboca en el fiordo, y la extraña figura de “alguien” al que llaman Kleifabúinn Kleifaheiði, al que (por lo que he podido comprobar después) le han puesto una especie de toga y le han colgado un silbato con ancla (extraño…).

DSCF5282DSCF5285DSCF5287  

Llegamos de nuevo al mar, junto a lo que parecen unas salinas, y pasamos junto al barco varado Gardar y la carretera se convierte en pista de tierra. Un poco más adelante empezamos a encontrarnos con un campo de dunas, y “pinn” aviso de neumático con baja presión: el primo ha pinchado, vaya suerte! Ahora toca la típica aventurilla de cambiar una rueda en un coche al que nunca le has cambiado la rueda, que si encuentra el gato, móntalo, cómo se saca la rueda, que no sale, dónde pongo el gato, mira cómo se ha quedado la rueda, esto que cuesta que suba, que si no está bien montado el gato, que si la palanca no va, que si el agujero… que no hay forma de que suba el coche lo necesario y el gato que no tira. Menos mal que Nacho sacó su multiusos y con el alicate conseguimos a duras penas levantar el coche lo suficiente para colocar la rueda de repuesto. Recoger todo y a seguir camino. Menos mas que nos ha pasado en un día que hacía sol y no hacía viento que si no las pasamos putas. Pero estamos en el confín del Universo y no contamos con rueda de repuesto, es un riesgo.

DSCN9354 DSCF5289

Disfrutamos del camino y del día que ha quedado, mu rico ambas cosas. Pasamos por las playas doradas (en España hay, pero son bonitas de todos modos) de Breidavik (impresionante) y Hvallátur (más pequeña y tranquila). Me pregunto si alguna vez alguien habrá disfrutado aquí del típico día de playa, espero que sí, y debe ser una gozada.

DSCF5306

Y en nada llegamos al fin del camino, al Fisterra de Islandia, el faro de Bjargtangar en Látrabjarg. Estoy cansado del viaje y con pereza, creo que mi cuerpo sabía a lo que se iba a exponer en pocos minutos. Observamos con gracia la señal curiosa del aparcamiento, pero pronto comprobamos que es cierta: la tierra se acaba a nuestros pies, y aparece un mar impresionante con pájaros revoloteando. Seguimos por la orilla, con cuidado, y de pronto aparece un cortado plagadito de pájaros, estoy a punto del orgasmo. Me tiro al suelo para disimular la erección (jeje) y me lio a mirar por los prismáticos y tirar fotos. Una colonia gigante (la de Latrabjarg es la colonia de aves más grande del mundo mundial) de Araos se encuentra bajo nuestros pies a escasos metros. Hay miles, cerquísima. Son increíbles los araos con anteojos, les llaman “bridados”. siempre me ha impresionado de esta ave el negro del plumaje, como mate pero brillante a la vez. Vemos a algún individuo cómo se esfuerza por mantenerse en el borde del acantilado. en el de enfrente parecen que están cabreados con el fondo contrario porque todos miran hacia la pared.

DSCF5325

  DSCF5329 DSCF5324

Estoy disfrutando como un niño, es el súmmum del ornitólogo. Unos pasos más hacia arriba aparece un larguísimo acantilado de pared vertical, definitivamente el paraíso de un pajarero. 12 km de acantilado con hasta 400 m de altura en caída directa al mar. Crea impresión asomarse al vacío, y alucino con la discontinuidad tierra-mar que se ha generado. Brutal!

DSCF5353 - DSCF5354 - 381

Sigo con Nacho unos cientos de metros más adelante porque queremos encontrar a los famosos frailecillos, que aquí son confiados te se acercan a escasos metros, pero no hay suerte, vemos a una pareja de franceses que bajan con la misma mala suerte, deben estar en alta mar buscando comida, qué mala pata! Estaría allí un día entero, más, es precioso el lugar, pero tenemos que andar el camino o no llegaremos a nuestro próximo albergue al otro lado de los fiordos.

DSCF5377 DSCF5371

Pero por el camino voy descubriendo huevos de álcidos, un cuervo merodeando, me hago una foto y descubro que debajo de mi hay un  grupo de Alca Torda. Está todo cagado y el olor no es demasiado bueno, huele a pescado digerido, pero me pasaría el día rebozándome por aquí (lo he dicho ya?) Repasaré fotos a ver si alguno de esos araos era Arao de Brünnich, diferenciable sólo por una raya blanca bajo el pico. También es una lástima que no se vea por aquí un Pigargo, nunca lo he visto.

Bueno tenemos que comer y volver a deshacer el camino a ver si podemos reparar el pinchazo. 60 € que nos cuenta la broma (un pinchazo gordo y un clavo) en Patreksfjördur (el fiordo dedicado a San Patricio) que además están de fiesta. Se está celebrando la fiesta marinera y al menos mientras esperamos a la reparación somos testigos de ella. Un barco cargado de gente persigue a otro barco cargado de más gente, desconozco en este momento la diferencia de unos y otros, iba gente hasta en una zodiac. Van dando voces y hacen sonar las sirenas, de un lado a otro recorren la bahía, puro jolgorio. Hasta los barcos de salvamento con el personal enfundado en los monos de rescate participan del evento. Realmente bonito.

  P6040101 DSCN9370

El albergue le tenemos en Broddanes, al otro lado de los fiordos, al este, lo que implica cruzarlos y bordearlos. No recuerdo los km que marcaba el GPS, sólo sé que decía que llegábamos a las 00:30 del día siguiente. De todos modos arriesgamos y fuimos por el norte, un poco más largo, pero veríamos más zona de los fiordos. El primo le fue dando al acelerador en una carretera por la que nos cruzaríamos 3 coches a lo sumo.

DSCF5413DSCF5430 

Cruzamos una zona montañosa inhóspita y desembocamos en un valle glaciar con una perfecta forma de artesa, en cuyo fondo se encontraba Bildudalur, un pueblo pequeño, pero con una ubicación encantadora. Recorremos los dedos de esta mano que son los fiordos del oeste, con alguna sorpresa en forma de desprendimiento por el camino. Las cascadas caen por todos lados. Volvemos a cruzar la península hacia los fiordos de la zona sur. Estos fiordos son bastante diferentes a los que yo conocía en Noruega o Nueva Zelanda, más cerrados y más boscosos estos últimos. Estos son abiertos, menos encajados, pero mucho más grandes sin cabe, más espectaculares por la geología que se aprecia. Impresiona imaginar al glaciar bajando por los valles, horadando la roca.

DSCF5506

Pero como en todos los fiordos el camino se hace sufrido, larguísimo al ver la otra orilla que nunca llega. Los pasajeros se empiezan a incomodar, pero el Rubino le está rebajando la hora al GPS a marchas forzadas, y antes de las 23:30, cuando habíamos avisado, llegamos al HI Hostel de Brodannes, que ocupa una antigua escuela, casi enterito para nosotros solos, muy chulo.

3 de junio de 2011

3 de Junio: hacia la Península de Snaefellsnes

Bien dormidos y con el horario cambiado nos levantamos temprano para desayunar en la bakery que también nos había recomendado, y bollito recién hecho y un batido, aunque había cosas con buena pinta, hasta más de uno se zampó un bocata.
Proseguía yo la marcha y tocaba avanzar hasta el oeste de la isla. Salimos de Akranes y pasamos por otro pueblo grande, Borgarnes, donde aprovechamos para cambiar euro por krone (ISK) de ahí tomamos la carretera que circula por el sur del fiordo Borgarfjördur a través de granjas y llegamos a Deildartunguhver Thermal Springs, un lugar donde el agua brota del subsuelo a una increíble temperatura.
DSCF5089 DSCF5084
Deildartunguhver se encuentra en la zona de Reykholt y se trata del mayor manantial termal de Europa. De él sale 180 l/s de agua hirviendo, todo un récord. Surge a una temperatura media de 100ºC. La capacidad de producción de éste y otros dos pozos cercanos es de 62 MW. De aquí surgen 74 km de tuberías hasta Akranes, Borgarnes y Hvanneyri y sus zonas rurales. A éstas zonas tarda el agua en llegar por las tuberías 24 horas y lo hace a una temperatura media de 74 ºC.
DSCF5088
Tomamos algo de calor y nos sorprendemos con la venta “automática” de tomates en mitad de la zona termal. Es hora de coger el desvío hacia nuestra próxima visita y se convierte en nuestro primer camino no asfaltado. En poco tiempo llegamos a Hraunfossar y Barnafoss.
DSCN9321
Barnafoss es nuestra primera cascada, antes de que lleguen las hordas de turistas aprovechamos para inmortalizarla en nuestras cámaras. Nos recuerda a las Hukafalls de Nueva Zelanda, y es que se trata de un estrechamiento del río Hvítá por donde fluyen las aguas con un caudal medio de 80 m3/s formando puentes y arcos de piedra espectaculares. Es conocida con el nombre de Children’s Falls por una truculenta historia incluida en una de sus sagas.
DSCF5124 - DSCF5130 - 301
Hraunfossar es diferente, es una múltiple cascada de innumerables chorros. Surge bajo el conocido como Hallmundarhraun, un campo de lava almohadillada antiquísimo (800 AD) por donde se cuela el agua de deshielo de los glaciares cercanos. Ambas cascadas alimentan al río Hvítá.
DSCF5138 DSCF5146
Tras ver nuestro primer campo de lava queremos más, y nos adentramos un poco más para ver los túneles de lava de Surtshellir, formados al circular ríos de lava líquida por debajo de una capa de lava solidificada. A través de un divertido camino por la F578 llegamos a una de las entradas al túnel de lava. Tienen nieve y sólo Jose y yo nos atrevemos a bajar ataviados con un par de linternas. Es muy complicado caminar por la cueva porque hay un montón de piedras derrumbadas y lava solidificada.
DSCN9334 
La guía pone que la puedes recorrer durante 2 km hasta la salida de Stefánshellir, pero a los pocos metros hay una nueva salida a la superficie cubierta de nieve que nos impide continuar (probé a pasar y casi no salgo). dimos la vuelta mientras fuera pegaba una nevada-granizada que hizo correr al coche a nuestros amigos. Una vez fuera exploramos el campo de lava, las diferentes entradas de los túneles de lava y fuimos de regreso sobre un musgo mullido, con el Eirisjökull de cumbre plana de fondo.
DSCF5134_1
Volvemos por el lado norte del fiordo hasta Borgarnes donde comemos en una N1 unas hamburguesas (y algunos llevan 3) y hacemos compra. Organizamos un poco la tarde y seguimos camino hacia la Península de Snaefellsnes. De camino queremos ascender al volcán Eldborg que se eleva 100 m sobre la planicie que le rodea. Es un curioso volcán con un respiradero de una perfecta forma redondeada y dos anexos. Se creó en una erupción de lava de baja viscosidad creando un estrecho borde típico de los volcanes de escoria. Como la ruta era de un par de horas, y más adelante en el viaje íbamos a subir a otro cráter de escoria decidimos no hacer la ruta.DSCF5165 Como se nos va haciendo tarde para fichar en el albergue tiramos hacia él por el norte de la Península y aprovechar para dejar las maletas. De camino la carretera 54 cruza un par de fiordos que me descolocan. Puede ser debido a que el sol está fuera y se empieza a dirigir hacia su ocaso en el norte, y como yo estoy habituado a verlo por el oeste… el caso es que los fiordos entran tierra adentro y parece como si estuviéramos dando vueltas en círculo y no sabes en qué lugar se encuentra el mar.
Una vez alojados en el albergue de Grundarfjördur, decidimos aprovechar la tarde-noche y salir hacia el oeste del a Península. El paseo por la costa norte de la Península es espectacular, entre el paraje, el mar a la derecha, la montaña a la izquierda y la luz que lo inunda todo, además está todo plagado de aves marinas. Lástima no contar con algo más de tiempo para verlas, pero ficho a mi primer Pato Arlequín. Tras pasar fugazmente por Olafsvik, cerca de Rif nos desviamos para buscar Svödufoss, una cascada por la que baja el agua en forma de hilos rodeada de columnas hexagonales de basalto. La encontramos a lo lejos, tras rodear un pequeño aeropuerto (de los innumerables que hay en Islandia).
DSCF5176 Tampoco tenemos tiempo de ver la playa dorada de Skardsvik, con sus aguas de azul turquesa, ni de acercarnos a los faros de Falki, quedará para otra ocasión. Queremos ver el Snaefellsjökull, y las nubes y la niebla no nos lo permiten. Pero intentaremos acercarnos lo máximo posible. Así continuamos rodeando la Península en sentido antihorario, pero las horas de conducción se van notando. Por fin llegamos al desvío que asciende al glaciar. Y nos encontramos con un cartel amarillo con la palabra “impassable” y otro que nos indica la existencia por esta F-road de agujeros y profundos abismos (los famosos deep chasm) que cuando los encuentras es demasiado tarde. Tras un largo rato dilucidando si pasar o no, decidimos continuar hasta que lo veamos chungo. Y de este modo empezamos a ascender por una empinada pista (el GPS llega a registrar 17,3 % pero sería más) de tierra que nos obliga por primera (y creemos que única) vez a usar la reductora del 4x4. Con tensión nos achantamos ante unos baches y echamos pie a tierra. Hemos llegado a lo alto de la pista, en la base del pico Snaefell donde nos encontramos con las motos de nieve y el camión oruga de las excursiones por el glaciar. La niebla no se disipa y no nos deja presenciar la cumbre que sirvió de inspiración a Julio Verne para escribir su libro Viaje al centro de la Tierra, aunque alguno ya se lo imaginaba pues lo comentó sin saber este hecho. Dicen que ciertos grupos de la new age consideran el Snaefellsjökul como uno de los grandes centros de energía del mundo…
DSCN9346
De bajada nos paramos a visitar Sönghellir, una cueva de lava formada por el derrumbamiento de un cráter, donde se rumorea resuenan las canciones de los enanos, y donde se podrían encontrar pinturas del s. XVIII. A mi a lo único que me evoca es a la cabañita de la Aserco en la Pedri.
DSCF5181
Estamos cansados y acortamos la vuelta a la Península por la 54 que vuelve al norte. Ya en Grundarfjördur observamos cómo atardece sobre el majestuoso Kirkjufell, guardián de la vista norte del pueblo y con unas paredes verticales que se pueden llegar a escalar, dicen… Nos espera una “suculenta” cena en el albergue, y dormimos acompañados del retrato de Gollum enraizado en Islandia.
2011-06-04 07.48.13

2 de junio de 2011

2 de Junio: empieza la aventura


Tras la típica noche pre-viaje quedamos a las 7 de la mañana en Santa Eugenia, con los coches de alquiler (Hyundai i20 y Skoda Fabia) a punto para el camino hacia Alicante, desde donde saldrá nuestro vuelo. Bocata a medio camino y nos presentamos en la nueva terminal de Alicante minutos antes de mediodía. Devolvemos los coches, facturamos sin mayor problema y pasamos el control de seguridad con los problemas de siempre: paso y pito, que saques el portátil de la mochila, que lo vuelvas a pasar pero solo el portátil, que lo saques de la funda… así hasta 4 veces… Ya se empieza a respirar el ambiente internacional en la zona duty free. Buscamos algún sitio para tomar una cerveza en donde ya nos empezamos a acostumbrar a pagar cara la birra, y un Burguer para comer (no éramos conscientes en ese momento de la cantidad de hamburguesas que Islandia nos iba a ofrecer). Queda poco para la hora del embarque, estimada a las 14:50. Pero ya eran las 15 h y aunque en la puerta de embarque seguía poniendo 14:30 allí no se movía nadie.

DSCF5042

Con casi una hora de retraso salimos rumbo a Keflavik, el aeropuerto internacional de Reikjavik. Por el camino, aparte de ganar dos horas (Islandia se encuentra en zona GMT+0 y no tienen horario de verano, pa qué) vemos bajo nuestros pies la N-I a la altura de Somosierra (vaya vuelta y tiempo perdido), Segovia, Valladolid, Villanubla… corre, corre que se ve La Espina! Eso es Villagarcía, debemos tener justo debajo Villanueva de los Caballeros, nuestro pueblo. Qué puta coincidencia! habrá sitio en la Península para pasar que lo va a hacer justo por encima del pueblo…

2011-06-02 16.39.292011-06-02 20.15.46

Abandonamos por Avilés nuestro país, vemos de reojo Irlanda y caigo en los brazos de Morfeo al volar sobre una borrasca que no deja ver nada. Poco antes de las 18 h hora islandesa vemos por fin la isla, con nubes y claros nos da la bienvenida. El avión tiene que pasar de largo el pequeño aeropuerto de KEF y nos regala unas vistas aéreas acojonantes de acantilados, ríos encajonados, fumarolas… Desembarcamos y la siguiente sorpresa es ver en los hangares el Ed For One, el que fuera avión privado de Iron Maiden, y que por lo que leo debía ser uno de los últimos vuelos con las pegatinas puesto que ha sido cedido a una aerolínea.

 

Como no llevábamos finalmente embutido en nuestras maletas la entrada en el país no supuso ninguna complicación y nos estaba esperando personal de la empresa de alquiler de coches Reikjavik Rent a Car cartel en mano para llevarnos a recoger nuestro todoterreno. Un flamante Ford Explorer del año 2010 que iba a ser nuestro compañero de aventuras durante dos semanas.

DSCF5053 DSCF5055

El primero en conducirlo fui yo, y costó un poco ponernos en marcha ya que las explicaciones fueron bastante rápidas. Tenía cambio automático y eso suponía una novedad para mi. Camino de nuestro primer albergue en Akranes pude comprobar que el cambio no era demasiado preciso, que no retenía al coche en las rotondas, que le costaba coger velociad… vamos que me estaba haciendo al coche. No sabía aún que podía reducir de marcha en una bajada por lo que el túnel que atraviesa el fiordo Hvalfjördur lo pasé frenando y no sé yo si no me saltaría el radar de turno.

La siguiente complicación fue cuando a la salida del túnel de peaje me encontré con un cartel en el que explicaba los carriles y no nos dio tiempo a leerlo, me metí por uno con un semáforo, se cerró, una cámara me tiró el flash y me quedé parado sin saber qué hacer. Marcha atrás y de nuevo una fotografía… joeeee. Una señora me silva desde una cabina oculta y por fin sé dónde hay que pagar. Menos mal que no me han enculado…

Hace sol, no debe ser la parte más impresionante de Islandia pero está bonita, con las primeras ovejas islandesas y los primeros cisnes cantores en libertad que veía en mi vida! Gracias al GPS llegamos al albergue de Akranes, en un pueblo pesquero e industrial que no decía mucho. Era tarde y no tenía pinta de que fuera a anochecer. Tras unas explicaciones del amable dueño del albergue damos una vuelta de reconocimiento al pueblo, y lo primero que nos encontramos a parte de la chimenea de turno, es la imagen publicitaria de Penelope Cruz. Hace fresquete, algo menos de 10 ºC y bajando que se está yendo el sol a dormir. Nos atrevemos a intentar comer en un Bistro que nos había recomendado el dueño del albergue y a pesar de ser ya las 22 h nos dan de cenar un par de hamburguesas ricas, con patatas a la paprika, un sandwich de pollo y una pizza para compartir, y las primeras Viking del viaje, unas pintas a 800 ISK (corona islandesa=+-pesetas). La cena nos sale por 10.120 ISK (unos 60 €), pero estaba rico.

DSCN9313  DSCF5071 DSCF5068

Vemos el primer atardecer islandés a las 23:05 aunque algún minuto le quedaría por delante. Aquí voy a comprobar la diferencia entre atradecer y anochecer, lo segundo no se dará durante nuestro viaje.

Islandia: tierra de contrastes

Este año toca de nuevo una isla, un poco más cerca, un poco más caliente, un poco más helada, una tierra de extremos la tierra del fuego y del hielo, de los contrastes.
mapa
Después de un buen tiempo preparando el viaje y de haber cogido el truco de leer la toponimia islandesa, llega la hora de partir a encontrarnos con su lengua, su sociedad, sus glaciares, sus volcanes, sus termas, sus aves, los frailecillos, los mérgulos, sus ballenas, sus icebergs y sus lagos… 14 días embarcados esta vez en un 4x4 que esperemos que nos lleve más lejos de lo que las predicciones apuntan. Conociendo la exquisitez de los albergues islandeses, la ostentosidad (por el precio) de la comida… ¿me atreveré a probar lo “prohibido”?

Todo esto y mucho más, si queréis, casi día a día en el blog.

20 de marzo de 2011

Carreteras con encanto: La Alcarria

En días en que los pensamientos torturan, las piernas están cansadas y el sol brilla en lo alto despidiéndose del invierno, encuentro refugio en mi coche y en las estrechas carreteras que tortuosas ellas centran mi pensamiento.

ruta

Así descubrí entre la provincia de Madrid y Guadalajara los paisajes de La Alcarria. Comenzando por el occidente de la provincia madrileña, con sus pueblos que ya conocía: Loeches, Nuevo Baztan, y Villar del Olmo con sus estrechas calles. Aquí empezaba lo nuevo y me sorprendió Olmeda de las Fuentes, escondida en su pequeño barranco. Pezuela en el páramo castizo y Pioz, ya en Guadalajara, rodeada de urbanizaciones, pasaron inadvertidas, pero me animaron a seguir hasta reencontrarme con el Río Tajuña, al Este.  Bajando hacia Loranca de Tajuña llegué a su vega, y la recorrí durante unos kilómetros hasta Aranzueque, pero por ambos pueblos no circulé. Me llamaba poderosamente la atención la carretera que subía por El Esplegar y bajaba hasta Renera. Me sorprendió un cambio de valle hasta el del subsidiario Arroyo de Renera. La carretera ya perdía su línea discontinua central, no había carriles separados, y el arcén se desdibujaba. Tocaba seguir hasta Fueltelviejo, una pequeña villa colgada de una terraza fluvial.

Circulaba en solitario, pero tenía que volver a la nacional que surca la vega del Tajuña para acceder a mi siguiente objetivo. La carretera que conduce a Valfermoso de Tajuña es una estrecha carretera local en no muy mal estado que en 3,5 km nos hace ascender los 200 metros sobre los que se asoma el pueblo a su río. Con una bonita panorámica doy descanso al motor.

282, 2 imagenes, DSCN0002 - DSCN0001 - 4952x2131 - CCUL-Smartblend

Cambio de vertiente, y junto a otro tributario del Tajuña, el Río Matayeguas, se asienta Lupiana, un animado pueblo por lo que puedo apreciar y con la caeeretera recién reformada y ensanchada, una lástima. En su término municipal se encuentra el Monasterio de San Bartolomé, de la orden de San Jerónimo. Subo hasta él y aparco junto a su acceso principal, bastante cerrado. Andando, para estirar un poco las piernas, recorro la tapia de piedra que lo rodea, y acabo en la entrada trasera donde veo la puerta abierta y gente dentro, con niños, perros y sillas como si de un banquete informal se tratara. Entiendo que el Monasterio, o una parte, ha pasado a manos privadas, y está siendo habitado. Luego compruebo tachado un cartel que anuncia la celebración de bodas y demás banquetes. No tengo muy claro a qué está dedicado hoy en día, lo que sí sé es que las personas que lo habitan viven en una calma absoluta, un silencio solo roto por el vaivén del aire y la diversidad de árboles, que cobijan a una buena cantidad de pajarillos, que cantan a la entrada de la primavera.

DSCN0003

Va siendo hora de regresar, pero no quiero perder la oportunidad de descubrir otros rincones, como el acceso nororiental a Horche, y cruzar por sus estrechas calles. A la salida me encuentro ya con más tráfico y voy abandonando la provincia de Guadalajara para volver a Madrid. Mi siguiente visita será a Los Santos de la Humosa, el famoso pueblo colgado sobre la vega del Henares, que durante tanto años divisé a lo lejos cada día a la vuelta de clase. Me costó un poco encontrar su mejor mirador, pero al final lo conseguí. Unas vistas espectaculares de la inmensa vega del Henares, llegando a divisar perfectamente la capital de Madrid, la Sierra nevada, incluso el Ocejón al este, bañados por un sol que ya nos despedía. Algo más feo a la vista son los innumerables polígonos industriales que se asientan en la vega, y la base aérea de Torrejón desde donde veo que salen los cazas F-18 que se dirigen hacia la contienda en Libia.

El sol se esconde y mi viaje va tocando a su fin. Desde el Gurugú, las carreteras, aún nuevas, son como siempre, cargadas de coches y sin esencia. Lástima del precio de la gasolina, viajes así merecen la pena. Aún quedan muchos caminos por descubrir, espero que para los próximos me lleve la cámara de fotos con tarjeta de memoria incluida.

Si estáis interesados, aquí está la ruta.